- Mucho gasto. Primero adquirir un auto, luego todo el papeleo, la patente, la bencina, la revisión técnica, los arreglos que haya que hacerle... ¡más barato me sale tomar colectivo, micro, taxi o tren!
- Más preocupaciones. Si quisiera viajar de un punto a otro conduciendo un auto, tengo que estar preocupado de la velocidad, de los peatones, de las luces rojas, de la señalética, de respetar las normas del tránsito, etc. Actualmente me subo a un colectivo (para extranjeros: autos como taxis pero con recorrido fijo como los autobuses) y simplemente disfruto del viaje, miro por la ventana, escucho música, juego con mi celular, leo un libro... ¡que otra persona se encargue del tránsito!
- Son muy delicados. No conozco a alguien con auto que no haya tenido un dolor de cabeza por alguna falla mecánica. Le falla una u otra cosa, y hay que llevarlo al mecánico (con su respectivo cobro). O si vas por la calle y alguien le hace un pequeño rayón al auto, ¡el conductor se vuelve neurótico!. No, gracias... yo no quiero pasar por eso.
- Mi inseguridad. Dudo que tenga habilidades al volante para conducirlo bien... ¡y ni hablar de estacionar correctamente un auto!. No creo que pueda hacerlo, especialmente si voy con alguien más y pienso "la vida de mi acompañante depende de mí"... si, es un pensamiento tonto, pero ¿qué esperabas de mí?
¿Y tú tienes auto? ¿y si no lo tienes, te gustaría tener uno?

